3

04 de mayo de 2026
BOLETÍN DE PRENSA
SUEUM

No hay reunión oficial para hoy: SUEUM

+La rectora no tiene interés en resolver huelga

*Tras informar que desde ayer por la tarde los funcionarios no responden los mensajes del presidente de la Comisión Revisora del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), el dirigente Eduardo Tena Flores señaló que no hay ninguna reunión oficial confirmada para esta tarde, bajo el razonamiento de que a las autoridades universitarias no les importa el tema.

"Por las imágenes que recibimos es lógico que les interesa más el fútbol y que si la imagen de la Universidad se daña es por ellos, son los responsables de tener a miles de familias enojadas, lastimadas y dispuestas a continuar con la lucha hasta ver respuestas claras.

El secretario general del SUEUM agradeció profundamente el interés del gobierno estatal y lamentó que no sea suficiente para poder liberar las instalaciones nicolaitas las cuales, dijo, queremos ver en actividad, pero que no pueden seguir siendo rehén de la insensibilidad de una Rectoría ruin e inhumana que sólo piensa en su imagen social.

Dejó en claro que ya no creen en la palabra ni en la firma de los funcionarios universitarios, que solo se han dedicado a mentir y traicionar a los trabajadores, "son personas acostumbradas a no cumplir, a golpear por la espalda y romper sus promesas.

Señaló que debe haber más sensibilidad también de parte del secretario de Finanzas del Estado, para que se conozca a fondo el manejo de las finanzas universitarias y se cumpla con el pago de adeudos, así como el gobierno hizo lo propio.

"Los trabajadores queremos ver reflejado ese interés en el pago de nuestras prestaciones, en el cumplimiento total de nuestro Contrato Colectivo de Trabajo y en el respeto a nuestros derechos laborales, de nuestra parte hubo más de 10 años de flexibilidad, hemos aguantado mucho y a es demasiada injusticia y burla de las autoridades hacia nosotros y nuestras familias".

Comentó estar dispuestos a continuar con el diálogo siempre y cuando se muestre interés y respeto de las autoridades, además de que primero quieren ver los hechos en resolver las demandas laborales pues reitero que ya no hay confianza en las autoridades universitarias.

 

 

 COMUNICADO: POR LA DIGNIDA Y LA JUSTICIA LABORAL EN LA UMSNH

A la Comunidad Universitaria
A la Sociedad Michoacana:

Ante la reciente declaración de huelga en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (#UMSNH), diversos sectores de la comunidad académica y estudiantil han manifestado su postura bajo la premisa de que la universidad pública debe ser, ante todo, un espacio de congruencia ética y justicia social.

Solidaridad Estudiantil: "Sin Igualdad no hay Educación"

Reconocemos y respaldamos las valientes muestras de solidaridad de los alumnos de la UMSNH hacia los trabajadores administrativos miembros del #SUEUM. El estudiantado ha sido claro: no puede haber educación de calidad si no existe igualdad y justicia para quienes sostienen el funcionamiento operativo de nuestras escuelas. La lucha administrativa es también una lección de civismo para los jóvenes, quienes entienden que la dignidad del trabajador es el cimiento de cualquier institución educativa.

El Compromiso de los Profesores frente a la Traición Sindical

Saludamos con respeto la solidaridad de los profesores de las diversas Facultades que han decidido ponerse del lado de la base trabajadora. Es imperativo señalar que este apoyo ocurre a pesar de la postura del actual Secretario General del #SPUM, cuya gestión ha sido señalada como espuria y abiertamente alineada con los intereses de la Patronal. Mientras Silva Orozco intenta dar la espalda a los derechos de los agremiados, la base docente se mantiene firme en la defensa del contrato colectivo de trabajo.

¡Por una Universidad justa, crítica!

"Cuna de héroes, crisol de pensadores"

Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana #SUEUM en Lucha
Desde el momento en que se atenta contra el salario de los trabajadores administrativos, se restringe la libre expresión de estudiantes, trabajadores y maestros dentro de la #UMSNH. Además, el uso de prácticas como las amenazas, las mentiras, el autoritarismo y el hostigamiento para acallar voces disidentes no representa una atención real a las causas de la inseguridad en el estado; por el contrario, contribuyen a que la rectora y autoridades universitarias agravarla aún más.

 

 LOS TIEMPOS DE PLOMO Y LA INCONFORMIDAD CONTENIDA

¿Cómo caracterizar y enfrentar la multifacética problemática por la que atraviesa en

los momentos actuales la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo?

                                                                                                             Eduardo Nava Hernández

 

                La comunidad nicolaita tiene ahora una nueva ley orgánica, que fue expedida al vapor por el Congreso de Michoacán, sin cumplir con los procedimientos establecidos para el proceso legislativo, sin apegarse tampoco al mandato del artículo 2°, párrafo tercero, de la Ley General de Educación superior, que obliga a que previamente a la modificación de su marco jurídico se realice una consulta libre e informada a la comunidad universitaria y a los órganos de gobierno competentes de la propia casa de estudios. Como es público, la legislatura michoacana aprobó por consigna esa norma sin contar con un dictamen previo de la Comisión de Educación del Congreso, sino sólo el de la Comisión de Gobernación; y la pretendida consulta a la comunidad organizada por la rectora Yarabí Ávila González no fue sino una simulación en la que sólo pudieron participar, en sesiones en línea y por muy breve tiempo, unas decenas de académicos que registraron ponencias, y casi ningún trabajador administrativo ni estudiante. Ninguna de las proposiciones expresadas en tales foros fue tomada en cuenta para cambiar ni una coma el proyecto original enviado desde las oficinas del gobernador nicolaita Alfredo Ramírez Bedolla.

                El nuevo ordenamiento, con inconmensurable arrogancia, modifica el nombre histórico de la casa de estudios y su lema (surgido éste de un concurso público efectuado hace unos cuatro lustros) al gusto de la actual ocupante de la Rectoría universitaria. Pero además: Mantiene a la antigua Comisión de Rectoría —con el nombre ahora de Comisión Especial para la Elección del Rector o Rectora— como órgano decisorio en la designación del o la representante legal de la universidad; dispone que en esa comisión queden integrados los “ex titulares de la Rectoría que hayan fungido en los últimos tres períodos inmediatos anteriores rectorales”;  agrega dos nuevos requisitos a los ya establecidos para ser rector o rectora de la universidad, como son el contar con el grado de doctor y el “haber desempeñado actividades en la administración universitaria” (fracciones V y VII del artículo 20); da al rector o rectora la facultad de designar a los directores de las unidades académicas profesionales, que tienen voz y voto en el Consejo Universitario; y conserva la atribución del Consejo Universitario de designar, de terna elaborada por el rector o rectora, a los directores de las dependencias académicas, excluyendo la participación directa de la comunidad de cada dependencia académica.

            En suma, un retroceso enorme en materia de democracia, que busca perpetuar a los mismos grupos de poder que ya han venido ocupando la representación legal y los cargos de mayor responsabilidad en la administración central universitaria.

                Esa Ley Orgánica, tramada en las oficinas del Gobernador, el secretario de Gobierno y la misma Rectoría, se encuentra, sin embargo, en litigio en tribunales federales por juicios de amparo abiertos por el SPUM y otros universitarios en lo individual o en grupos. No se agota la esperanza de que se pueda, por esa vía, revertir tan perniciosa disposición, ajena y contraria a la historia, la democracia y las tradiciones de lucha y de avanzada que en otros tiempos caracterizaron a la Universidad Michoacana. Pero no es la ley impuesta el único obstáculo a vencer en la vida de la Casa de Hidalgo. Como en pocos momentos de su historia, ésta enfrenta un cúmulo de adversidades y violaciones a los derechos de los universitarios de toda índole.   A pesar de que el pasado mes de noviembre se inscribió en el artículo 143 de la Constitución del Estado Libre y Soberano de Michoacán de Ocampo la obligación del gobierno estatal de entregar a la universidad, como subsidio, el 4.5% del presupuesto anual de egresos; y de que existe desde enero de 2016 un acuerdo tripartita que obliga al Estado de Michoacán a aportar cantidades crecientes al sostenimiento de la institución hasta igualar las que hace la Federación, los recursos para atender sus funciones sustantivas y de administración resultan insuficientes y mal administrados.

              En este 2025, en virtud de tal disposición constitucional, se incrementó la asignación de recursos a la UM hasta alcanzar 4 mil 452 millones de pesos. Pero éstos, al decir de la rectora Ávila González, no alcanzan para cubrir los adeudos que la institución tiene con sus empleados por la prestación de Ayuda Sindical desde 2019 y 2020, al igual que por Bonos de Despensa desde esos mismos años. Tampoco para el pago de prestaciones como el Pago de Marcha y Seguro de Vida a los beneficiarios de los trabajadores académicos y administrativos fallecidos desde 2018; ni becas a los estudiantes, reembolsos por inscripciones y derechos de titulación, viáticos, anteojos, aparatos ortopédicos y otras prestaciones contractuales impagas desde hace varios años.

               En cambio, la rectora Yarabí sí ha logrado que los recursos obtenidos por subsidios federales y estatales y los ingresos propios alcancen para comprar dos equipos, masculino y femenil, de futbol profesional, a los que suministra salarios, equipamiento, instalaciones, entrenadores, viáticos y todo lo necesario para su desempeño acorde con los requerimientos de la Femexfut. También para proseguir con la construcción —que ya cobró la vida de un trabajador— de su anhelada alberca olímpica en el campus de la universidad, con un costo superior a los 32 millones de pesos, una obra asignada sin licitación pública a una empresa sin experiencia en ese tipo de construcciones fundada hace menos de 10 años en Morelia. Y ahora, hasta para instalar un lago artificial en la Ciudad Universitaria.

             La contracción presupuestal tiene efectos también sobre la comunidad estudiantil e incluso sobre los aspirantes a ingresar a la universidad en los niveles de bachillerato o licenciatura, a quienes se les cobran miles de pesos por la ficha para presentarse al examen de admisión, que no les son devueltos en caso de tener un resultado adverso. A los inscritos se les hacen cobros varios que hacen nugatorio el derecho a la gratuidad establecido tanto en la constitución general de la República como en la particular del Estado de Michoacán. Entre ellos, cuotas por laboratorios, credenciales, certificados médicos, reinscripciones, viajes de prácticas y derechos de titulación.

                En las relaciones laborales se hace a un lado al sindicato titular del contrato colectivo de los trabajadores académicos, el SPUM, como en la reciente “Reunión informativa con los profesores de asignatura B interinos”, a los que se les ofrecieron definitividades, siempre que se porten bien y no participen en protestas. Igual que en la gestión de Raúl Cárdenas se marginaba al SUEUM de las prestaciones, para favorecer al sindicato minoritario, no titular de los derechos colectivos.

          La rectora Ávila se rehúsa a negociar directamente con el secretario general del SUEUM, porque lo considera “corrupto y de mala reputación”, interponiendo así sus valoraciones personales a sus responsabilidades como representante legal de la institución universitaria. Hay rescisiones injustificadas de contrato no resueltas por la Comisión Mixta de Resolución y Conciliación.

             Se impone en la UMSNH un régimen de control y espionaje que haría sonrojar a la Gestapo hitleriana, como el expuesto en al oficio del abogado general del 1 de septiembre del año actual, que solícita a los directores de las dependencias “informar sobre cualquier acto o hecho que llegase a ocurrir en el ámbito universitario, que se traduzcan en faltas de carácter laboral o de índole jurídico en el ámbito de la Legislación Universitaria”, poniendo a discreción de esas autoridades conceptos como el de “falta de probidad”. Se ha castigado a dependencias retirándoles recursos o, directamente, encausando a directores insumisos como a la doctora América Ivonne Zamora Torres, del Ininee, sancionada por medio de un tribunal administrativo externo a la universidad por su desempeño como funcionaria de ésta. Se castiga por hacer crítica, incluso en el ámbito privado, como a la doctora Adriana Pineda, a quien sin justificación se retuvo su sueldo durante cuatro meses. Se ha bloqueado el acceso al sistema de estímulos a los académicos del propio Ininee, una de las dependencias incómodas para la rectora Ávila González.

              En fin, estas y un extenso número de violaciones, amenazas y represalias por las autoridades universitarias han instalado un ambiente opresivo y asfixiante en la institución universitaria. La rectora Yarabí Ávila, para su desconsuelo, ha sido ubicada por el reciente ranking de desempeño de los rectores de las universidades públicas en el lugar 30 de 35 funcionarios con ese cargo, de la empresa CE Research (https://n9.cl/hgvxa), a pesar del gasto que hace en la promoción constante de su imagen en los medios de difusión de la propia universidad y externos a ésta.

                Los años plomizos vividos desde la pandemia de coronavirus, y acentuados por el ambiente de opresión y apagamiento de la conciencia crítica impuestos con la llegada de Ávila González a la rectoría nicolaita, deben llegar a su fin. El movimiento universitario está vivo en la Universidad Autónoma del Estado de México en demanda de mayor subsidio y por una fraudulenta sucesión en la rectoría; en la UNAM por los profesores interinos y de asignatura contra la precarización del trabajo académico, y en demanda de seguridad para la comunidad; en la Universidad Veracruzana contra la prórroga ilegal a la gestión de su rector; en la UAZ por más presupuesto y contra la inseguridad en planteles. La inconformidad existe también subyacente en la Michoacana, y no tardará en emerger contra el despotismo y la descomposición de las relaciones dentro de la comunidad.

Morelia, Michoacán, 5 de octubre de 2025.

 

 

   SUEUM BN

   

SUEUM

MANIFIESTO

11 DE MAYO DEL 2026.


A los valientes y combativos miembros del SUEUM
A la Comunidad Universitaria
Al Pueblo en General.

 


Los universitarios afiliados al SUEUM vivimos una HUELGA inédita, debido a diversas circunstancias: en principio de cuentas, el movimiento estalló con una votación unánime de la base; después vinieron las victorias legales que se encargaron de elevar el ánimo de los sueumistas, que, de manera contundente, han ratificado su confianza en la dirigencia, pero sobre todo en el liderazgo que nos representa.
Toda esa fortaleza contenida se ha demostrado con creces ante la opinión pública, pero sobre todo en la rectoría universitaria y, lógicamente, nunca falta el adversario, quién lejos de asumir una postura razonable, en favor de la clase trabajadora, amenaza a nuestro dirigente a la típica usanza del viejo régimen. A muchos les incomoda ver al SUEUM de pie, demostrando músculo, valentía y entusiasmo en una HUELGA en la que saldremos victoriosos.
Eduardo Tena Flores, para bien de los sueumistas y azote de los enemigos, es nuestro líder y, en consecuencia, su renuncia, solamente es competencia de los sindicalistas y no de entes externos que solamente intentan amedrentar mediante actos viles de terrorismo laboral. Si agreden a nuestro dirigente, nos agreden a todos.
En lo que respecta a la rectoría universitaria, deben dejar de lado su práctica de simulación y sus intentos torpes de descalificación. La HUELGA no se resuelve con mensajes cobardes ni con amenazas; mucho menos a través de las redes sociales, donde siempre han pretendido confundir la información. Yarabí Ávila y sus funcionarios deben asentar los ofrecimientos en un convenio donde se señalen montos y fechas de pago de las promesas. El documento deberá ser depositado ante el organismo impartidor de justicia laboral correspondiente; porque no podemos darnos el lujo de confiar en la palabra de ninguno de los funcionarios de la Universidad.
Antes de dar cualquier paso que nos lleve a levantar la HUELGA, debemos contar con la garantía del pleno cumplimiento de lo logrado. No podemos presentarnos frente a la base sin la garantía real de que será pagado; hasta entonces podremos citar a la Asamblea General y de una vez les advertimos, que de nada les van a servir las amenazas ruines de las que ha sido víctima nuestro dirigente, porque LALO TENA no está solo, más de 2000 agremiados lo estamos respaldando hasta la muerte.

              

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
¡Fuera Yarabí Ávila de la Universidad!
COMBATIVAMENTE
“Cuna de mujeres y hombres valientes, crisol de libre pensamiento”
SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA

 

 

 

El 8 de mayo nunca ha sido una fecha menor para la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. No se trata únicamente de recordar el natalicio de Miguel Hidalgo y Costilla; se trata de volver la mirada al origen moral de la Casa de Hidalgo, a la raíz nicolaita que hizo de la educación una forma de libertad, de la palabra una herramienta de conciencia y del conocimiento una responsabilidad pública. Hidalgo no es un adorno en el nombre de la Universidad: es su mandato histórico. Por eso duele más que, precisamente en esta fecha, la Universidad llegue envuelta en una huelga que ya cumple prácticamente tres semanas y que ha impedido realizar el acto más simbólico para la comunidad nicolaita. La huelga del SUEUM estalló el 21 de abril de 2026, en un contexto de exigencias salariales y de respeto al Contrato Colectivo de Trabajo.

La tristeza de este 8 de mayo no proviene sólo de la ausencia de una ceremonia. Proviene de algo más profundo: de la sensación de que la autoridad universitaria ha perdido sensibilidad frente a los símbolos que sostienen la identidad nicolaita. Cuando una administración reduce la historia a protocolo, cuando sustituye el diálogo por el cálculo jurídico y cuando mira a los trabajadores como un obstáculo y no como parte viva de la Universidad, entonces el problema deja de ser administrativo y se vuelve moral. La Universidad no puede ser defendida contra sus trabajadores, contra sus estudiantes o contra su propia memoria.

La Rectoría encabezada por la Dra. Yarabí Ávila González tenía ante sí la oportunidad de privilegiar el diálogo social y la negociación colectiva. Los emplazamientos derivados de la revisión salarial, contractual y de presuntas violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo exigían atención política, sensibilidad institucional y capacidad de acuerdo. Sin embargo, en lugar de construir una salida de fondo, la ruta adoptada pareció inclinarse hacia la judicialización del conflicto. El Poder Judicial de Michoacán informó que existían dos procedimientos de huelga tramitados por el SUEUM, lo que confirma que no se trataba de un asunto menor ni repentino.

El resultado está a la vista: una Universidad paralizada en sus espacios físicos, una comunidad lastimada y una fecha histórica desdibujada. Lo más grave es que no parece tratarse de un episodio aislado. Desde 2025 se advirtió una preocupante disminución del peso simbólico del 8 de mayo, al sustituirse el tradicional acto nicolaita por una guardia de menor alcance, mientras se redimensionaba el 15 de octubre, fecha vinculada al decreto de creación de la Universidad Autónoma de Michoacán, emitido por el gobernador Pascual Ortiz Rubio. Nadie niega la importancia jurídica de esa fecha; lo cuestionable es desplazar el corazón nicolaita de la institución, como si la historia pudiera reorganizarse al gusto del poder en turno.

Porque la Universidad Michoacana no nació para rendir culto a una administración. La Universidad Michoacana no cabe en la frase tácita de “la Universidad soy yo”. Su grandeza está precisamente en lo contrario: en que ninguna Rectoría, ningún grupo político, ningún interés coyuntural puede apropiarse de su memoria. La Casa de Hidalgo es más antigua, más profunda y más digna que cualquier administración pasajera. Quien gobierna la Universidad debe servir a sus símbolos, no sustituirlos; debe honrar su historia, no administrarla como propaganda.

Por eso resulta inevitable contrastar la austeridad simbólica del 8 de mayo con la espectacularidad de otros actos. Mientras se minimizan ceremonias esenciales para el nicolaisismo, se han impulsado eventos de alto costo político y económico, como aquel baile organizado en torno al aniversario institucional, respecto del cual persiste una exigencia legítima de transparencia sobre ingresos, gastos y destino de los recursos. Si, además, personal fue presionado para adquirir boletos costosos, la pregunta pública no puede ser evadida: ¿la Universidad está al servicio de su comunidad o de la imagen de quien la encabeza?

La política del miedo nunca ha sido compatible con el espíritu nicolaita. Una Universidad que nació de la razón crítica no puede gobernarse desde el silencio impuesto, la obediencia simulada o la amenaza administrativa. Tampoco puede llamarse humanista una gestión que desconoce derechos laborales, que agravia a viudas, viudos y trabajadores, o que parece más preocupada por cuidar una narrativa pública que por resolver los problemas reales de quienes sostienen cotidianamente la institución. La Universidad se defiende con justicia, no con discursos; con acuerdos, no con imposiciones; con respeto, no con propaganda.

La contradicción alcanzó un punto particularmente simbólico el 9 de mayo, cuando desde las redes oficiales de Rectoría se difundió un mensaje alusivo al 8 de mayo que, más que rendir homenaje a la tradición nicolaita, pareció convertirse en un ejercicio de autojustificación política. Resulta significativo que el mensaje no se emitiera el propio 8 de mayo —fecha central para la identidad histórica de la Casa de Hidalgo— sino hasta el día siguiente, como si la conmemoración pudiera administrarse conforme a la lógica mediática del rectorado y no conforme a la memoria viva de la comunidad universitaria. Más preocupante aún fue el tono del discurso: una narrativa en la que la Rectora se coloca implícitamente en la línea histórica de Hidalgo, Morelos y Ocampo, presentándose como una figura que combate opresores y encarna una supuesta defensa heroica de la autonomía y la democracia universitaria, mientras la Universidad atraviesa una huelga prolongada, crece el descontento interno y persisten reclamos legítimos de trabajadores, jubilados, viudas y viudos que no han encontrado sensibilidad ni solución institucional. A ello se suma un ambiente cada vez más perceptible de desaprobación y desencanto en pasillos, aulas y espacios universitarios, donde docentes, empleados y estudiantes comienzan a expresar con mayor frecuencia su inconformidad frente a una administración que, lejos de reconciliar a la comunidad, parece profundizar sus fracturas.

La paradoja resulta inevitable. El discurso reivindica a Hidalgo como quien rompió “la pedagogía del miedo” y convirtió la educación en un espacio de debate y liberación; sin embargo, amplios sectores de la comunidad perciben exactamente lo contrario en la realidad universitaria contemporánea: un ambiente de presión política, sometimiento institucional y descalificación hacia quienes disienten. Se habla de autonomía mientras el Consejo Universitario parece reducido a una instancia de validación; se invoca democracia mientras se margina el diálogo auténtico con los sindicatos; se habla de una Universidad “con las manos limpias” mientras continúan las exigencias de transparencia y justicia social dentro de la propia institución. Hidalgo y Morelos no representan el culto a la personalidad ni la apropiación política de la historia: representan la conciencia crítica frente al poder. Y quizá la mayor tristeza de este momento universitario sea precisamente esa: que el lenguaje de la libertad haya comenzado a utilizarse para justificar prácticas que cada vez se perciben más alejadas del verdadero espíritu nicolaita.

Gobernar una Universidad exige algo más que administrar oficinas y emitir discursos: exige altura intelectual y templanza política. La autoridad universitaria se legitima cuando es capaz de anteponer la razón a la pasión, el diálogo al orgullo y la pluralidad al pensamiento único. Quien encabeza la máxima Casa de Estudios debe comprender que la diversidad de ideas no debilita a la Universidad; por el contrario, constituye su esencia más profunda y la condición indispensable de su grandeza histórica.

Este triste 8 de mayo debería servir como advertencia. La Universidad Michoacana ya no se encuentra únicamente frente a un conflicto laboral: se aproxima peligrosamente a una crisis política y social de grandes dimensiones, cuyos daños podrían requerir años para restaurar el prestigio y la autoridad moral que la Casa de Hidalgo ha construido a través de generaciones. No basta con mantener clases virtuales, emitir comunicados o administrar la crisis. La Universidad necesita diálogo verdadero, negociación colectiva, transparencia, respeto a los derechos laborales y reconciliación con su propia comunidad. Por ello, el actual Rectorado debe rectificar antes de que el deterioro sea irreversible y comprender que, cuando una administración deja de unir a su comunidad y comienza a fracturarla, retirarse también puede convertirse en el último servicio posible a la Universidad. La Casa de Hidalgo necesita recordar que Miguel Hidalgo no fue símbolo de obediencia ciega, sino de conciencia crítica y de ruptura frente a la injusticia.

Nada hay que celebrar cuando la tradición nicolaita no puede rendir un homenaje digno a quien le dio identidad histórica. Nada hay que celebrar cuando la comunidad universitaria vive entre la incertidumbre, el agravio y la ausencia de diálogo. Nada hay que celebrar cuando la historia se invoca de manera selectiva y los símbolos universitarios se subordinan al interés político de una administración.

Este 8 de mayo no debe pasar como una fecha más. Debe quedar como testimonio de lo que ocurre cuando una Universidad olvida que su autoridad no nace del cargo, sino de la legitimidad moral con que se ejerce. Y hoy, tristemente, esa legitimidad está herida.

 

 

 

ATENTO AVISO
A TODAS LAS MADRES TRABAJADORAS SUEMISTAS.

 

SE LES INFORMA QUE TODAS PODRÁN ASISTIR AL FESTIVAL DEL DÍA DE LA MADRE, ORGANIZANDO POR EL COMITE EJECUTIVO.
-MAÑANA A PARTIR DE LAS 9.00 HRS.
-EN "CASA MICHOACAN"
CASA DE GOBIERNO.

*SOLO TENDRÁN QUE REGRESAR A SUS GUARDIAS, QUIENES LES CORRESPONDA A PARTIR DE LAS 3:00 DE LA TARDE.

 


ATENTAMENTE.
LALO TENA....

DESAYUNO MADRES

DIA DE LA MADRE

1

 

 

 

 

1A

 

2A

15 anos

 

15 anos dos

 

 15 anos tres

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

MOY 1

MOY 2

 

MOY 3

 

Fotografías: Moisés Mendoza Campos

 

Por: Alejandro Meza

La resistencia sindical nunca es fácil, mucho menos cuando se enfrenta a un aparato represor, obcecado en pasar la cuenta de los abusos de la corrupción a los trabajadores. La cacería sistemática, operada por Raúl Cárdenas, obedece al mandato del gobierno del estado y sus maniobras oscuras están encaminadas a debilitar a un gremio combativo que no han podido doblegar.

El SUEUM se ha mantenido firme en la postura de no firmar la propuesta de una reforma lesiva al sistema de jubilaciones y pensiones, no por capricho, sino porque aceptar los términos propuestos por las autoridades de manera unilateral, sería condenar a los trabajadores a un futuro de incertidumbre y de miseria.

Raúl Cárdenas, en la entrampada propuesta, pretende que renunciemos a una jubilación dinámica, mediante la conformación de un fondo constituido por cuentas individuales que se agotaría en poco tiempo, deslindando a la institución de cualquier responsabilidad, además de aumentar a 30 años de servicio para poder jubilarse, los cuales deberán combinarse con un mínimo de 50 años de edad biológica. Además se propone que el trabajador se retire con un salario regulador base, es decir, un promedio del salario percibido durante los últimos cinco años de servicio activo.

La negativa de aceptación a tal reforma no es mera necedad, como lo han querido difundir las autoridades; un sindicato inteligente como el SUEUM, no puede firmar un cheque en blanco, que significaría mutilar la Cláusula 73 del Contrato Colectivo de Trabajo y posteriormente la modificación o derogación del Artículo 29 de la Ley Orgánica de la Universidad Michoacana, dejando en estado de indefensión a todos los trabajadores jubilados.

La actitud desesperada de Raúl Cárdenas, ha traspasado los límites de la decencia, convirtiéndolo en promotor del divisionismo en nuestras filas, generando con ello la deserción de algunos afiliados, porque busca fortalecer al STUMICH, un sindicato blanco, dispuesto a entregar en bandeja de plata, no solo las jubilaciones, ni las prestaciones, sino la totalidad del Contrato Colectivo y por consiguiente, la estabilidad laboral de todos los trabajadores.

Vivimos momentos complicados y no podemos caer en las trampas de la rectoría; nuestra dirigencia sindical tiene la inteligencia y los recursos legales para garantizar el pago de todos los adeudos acumulados hasta este momento. Cárdenas Navarro apuesta al terror y la desesperación de nuestro gremio, pero nosotros tenemos la razón y muy pronto estaremos cosechando los resultados positivos de la lucha. No estamos dispuestos a rendirnos.

 

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

¡VIVA ETERNAMENTE EL SUEUM!

A LOS AFILIADOS AL SUEUM.
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA.
A LA OPINIÓN PÚBLICA.

Los trabajadores administrativos y de intendencia de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo no han recibido, desde el pasado 15 de diciembre, los salarios que les corresponden de la primera y segunda quincenas de ese mes, ni el Aguinaldo, Prima Vacacional y la prestación de Canasta Navideña. Según las autoridades, esta situación obedece a que los recursos de origen federal para pagarlos son condicionados a que los sindicalizados acepten la reforma al sistema de jubilación del que disfrutan desde 1939.
Bajo ninguna circunstancia los salarios devengados pueden ser condicionados a factores externos, que en este caso no tienen nada que ver directamente con el trabajo desempeñado. Como es conocido, el 21 de diciembre de 2018 el entonces rector Medardo Serna firmó con el gobierno estatal y la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP un convenio para la obtención de recursos extraordinarios y no programables por 500 millones de pesos, con los cuales pagó sueldos y salarios correspondientes a ese año. Ese acuerdo no fue conocido ni consultado en su momento por los trabajadores universitarios ni por sus representaciones sindicales; sin embargo, una de sus cláusulas, que se refiere al “fortalecimiento” del régimen de jubilaciones y pensiones, quiere ser tomada como motivo de la actual retención de salarios por el rector Raúl Cárdenas Navarro, la cual es desde todos los puntos de vista ilegal.
“Es penoso, lamentable, que haya empleados que necesiten los recursos y nosotros estemos imposibilitados de hacérselos llegar, porque las cláusulas del convenio nos lo impiden”, afirmó el rector el 7 de enero. Miente a los universitarios y a la sociedad, cuando el referido Convenio de Apoyo Financiero de Recursos Públicos Federales Extraordinarios no Regularizables de 2018 no establece en ninguno de sus puntos el condicionamiento al pago de salarios. Éste ni siquiera es específico en cuanto al tipo de “fortalecimiento” que se requiere para el sistema pensionario de la universidad.
Y miente también cuando afirma que los recursos financieros de la institución universitaria se han agotado, y al mismo tiempo, paga quincenas, prima vacacional y una fracción del aguinaldo a los afiliados y a quienes se afilien al Sindicato de Trabajadores de la Universidad Michoacana, Stumich, que se identifica abiertamente como un agrupamiento de filiación patronal. Se trata, evidentemente, de un manejo político del gasto corriente de la universidad para forzar la claudicación de los trabajadores en un punto que, si es el caso, tendría que ser objeto de negociación en la revisión de los contratos colectivos, la cual aún no inicia. Nada justifica la retención de salarios en la que está incurriendo el doctor Cárdenas Navarro con fines aviesos.
Por lo que toca al SPUM, se han hecho también pagos parciales, según el Rector y el Comité Ejecutivo General, con fundamento en un convenio depositado el mes de diciembre ante la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje número 5, en el cual el sector académico de la universidad estaría aceptando la reforma al derecho a la jubilación. El contenido concreto de ese documento es hasta hoy desconocido por las bases del sindicato. También ignoramos cuál fue el proyecto que el comité encabezado por Jorge Luis Ávila Rojas presentó ante ese órgano para la revisión del contrato colectivo de trabajo y, en particular, cómo quedaría la redacción de la cláusula 132 referida a la jubilación. Como se sabe, el XXXVII Congreso General de Representantes, convocado para el pasado octubre, no se instaló legalmente y de él no surgió, por tanto, el proyecto de contrato que deberá ser negociado el próximo 16 de febrero. Sólo con procedimientos ilegales y retorcidos que configuran una evidente extralimitación de funciones Ávila Rojas ha podido presentar documentos que política, pero no legalmente, darían pie a la modificación de nuestro derecho a la jubilación.
Exigimos que los salarios y prestaciones que hoy son tomados como objeto de chantaje por las autoridades universitarias sean pagados en su totalidad y de manera inmediata a los trabajadores afiliados al SUEUM, y también los adeudos que se tienen con los académicos. Que el rector Raúl Cárdenas Navarro deje de intervenir, como lo hace con descaro y cinismo, en las organizaciones gremiales de la institución.

 

¡Respeto a los contratos colectivos de trabajo!
¡No a la reforma a jubilaciones y pensiones!
¡Basta de secuestrar las percepciones devengadas de los trabajadores administrativos y académicos de la Universidad Michoacana!

Morelia, Michoacán, 10 de enero de 2020.
Movimiento por la Legalidad, Democracia y Transparencia en el SPUM