Por: Alejandro Meza
El tiempo se encarga de poner a cada quien en su lugar y las consecuencias de nuestros actos siempre terminan por determinar lo que merecemos. Obrador arrasó en las elecciones porque la honestidad y la persistencia de su persona terminaron por convencer al pueblo de que no habría otra oportunidad para rescatar a la nación.
En el SUEUM, Eduardo Tena Flores ha ratificado recientemente su liderazgo, porque la base sindicalista sabe perfectamente que no existe al interior, otra persona capaz de llevar las riendas de un sindicato que ha sido flagelado por el gobierno y por las autoridades, pero invariablemente se ha erigido victorioso ante los adversarios que han querido aniquilarnos.
Los buenos actos siempre tienen su recompensa, mientras que las acciones nefastas concluyen inevitablemente con la condena del pueblo que repudia a quienes obran amparados en el poder que ostentan. Aquellos que hicieron un ejercicio abusivo de su posición en el SUEUM, hoy se encuentran fuera de nuestras filas, simulando la dirigencia de un sindicato minoritario, replegado detrás de la sombra inmensa de los verdaderos sindicalistas.
Una muestra palpable del rechazo popular fue la que presenciamos el día de ayer, durante el Foro de Pacificación y Reconciliación Nacional, convocado por el presidente electo de México; donde la participación del Juan Bernardo Corona, Secretario de Seguridad Pública de Michoacán, no pudo concluir su mensaje por la rechifla y el abucheo de los asistentes al evento, que aún tienen abiertas las heridas de Arantepacua y de muchos otros eventos violentos en los que ha incurrido el gobierno de Silvano Aureoles.
No puede haber perdón ni olvido para quienes han mancillado los principios fundamentales de los ciudadanos y la reconciliación nacional habrá de llegar a la brevedad, pero esta tendrá que venir acompañada de la mano de la justicia que tanto ha esperado esta nación que ha sido masacrada.
La convicción de los sindicalistas va de la mano de López Obrador, porque su ideología empata con la nuestra y tenemos confianza en la instauración de un nuevo modelo nacionalista, donde los trabajadores no tengan que ejercer el recurso de la huelga, porque existirán condiciones favorables que doten de certeza a las clases proletarias.
Los sindicalistas verdaderos hemos sido parte fundamental en el triunfo del próximo gobierno y nuestros actos serán recompensados con un México más justo para todos.
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
¡VIVA ETERNAMENTE EL SUEUM!
